Historias antiguas, pero no olvidadas

lunes, 13 de octubre de 2014

Negro

Hola a todos!

Ya que mi última entrada fue feliz, esta de hoy no tanto. La felicidad es algo efímero, no nos engañemos. El nirvana es un estado pasajero, no algo permanente. La esencia de la vida está en disfrutar esos momentos. Yo el último lo disfruté.

Sin embargo, hoy no ha sido un buen día. Para empezar, me he levantado alterada, pero no sé por qué. Después, la máquina del café, mi adorado café de la facultad, no me ha dado cucharita para removerlo. Ha sido muy gracioso verme con el dedo en el café, cuya temperatura expulsaba a mi dedo continuamente. Después, no he podido comer hasta las cuatro y media.

Bueno, os dejo que mañana puede ser un gran día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario