Historias antiguas, pero no olvidadas

miércoles, 30 de abril de 2014

El que la sigue la consigue (parte I)

Hola a todos. 

Si, primera parte, y ojalá haya segunda. No está 100% seguro, pero estoy segura de que los astros se alinearán a mi favor, será la intuición femenina. 

La noticia llego de buena mañana, entre el disgusto de otra gente que no consiguió su objetivo. Esa sonrisa, fría como el hielo, me pareció más cálida y acogedora que nunca. Extraña paradoja. Fueron simplemente cinco palabras, pero eran como un susurro divino. En el momento en el que llegaron a mi cerebro a través de mis oídos, en mi interior de fundieron la certeza y la felicidad. Certeza porque una pequeña parte de mi se lo esperaba, había empleado mucho tiempo y esfuerzo, y era lo justo. Sin embargo, otra parte de mi desconfiaba del éxito. Pero finalmente, soy de las que piensa que la vida es injusta en el momento, pero que te vas habiendo pagado tus deudas y habiendo recibido lo que mereces. Todo es recíproco al final, todo vuelve. 

Por otro lado, este puente no voy a descansar nada, porque tengo una prueba de una universidad, y debería empezar a estudiar para los globales, otra prueba de fuego, que está más cerca de lo que parece. La vida va muy deprisa...

De momento, hoy voy a disfrutar de la euforia y la satisfacción del trabajo bien hecho y recompensado. Y como estoy que lo tiro, hoy voy a darme importancia con una famosísima sentencia: "Un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad". ;) 

martes, 29 de abril de 2014

Tóxicos no, gracias.

¡Hola a todos!

Sé que hace mucho que no escribo, pero estos días han estado cargados de mucha tensión, y necesitaba relajarme (de vez en cuando encuentro algún rato para eso). Al final, las vacaciones fueron un efímero espejismo, y terminaron con el agobio de hacer todo lo que no había hecho los días anteriores. ¿Para qué? Para nada. No entiendo la finalidad de mandar una montaña de cosas y luego no mirarlo, o lo que es aún más frustrante, tener que esperar una semana para que te respondan. Aunque creo que no hay nada peor que el típico: "te sirve para aprender". Si, estoy de acuerdo, pero para motivar a alguien tienes que valorar lo que hace, en primer lugar, independientemente de sí lo hace bien o mal. Eso será lo siguiente a tener en cuenta. Los seres humanos somos raritos, nos gusta sentir que nuestro trabajo y esfuerzo se valora. 

Por otro lado, la suerte ya esta echada, las cartas están sobre la mesa. Lo que tenga que ser será, y me queda la conciencia tranquila de que no va a ser mi culpa si esto sale mal. Será de alguien que no valora el esfuerzo de los demás, que no comprende que no todo el mundo sabe lo mismo que el/ella. Esa persona, fría como el hielo, rígida como el metal y más dura que el diamante, no acepta las limitaciones de los demás. Sin embargo, lo peor será la larga espera. 

Además de esa persona, hay más gente tóxica a nuestro alrededor. Un día, viendo una serie en mi ratito feliz del día, la protagonista quería expulsar a esa gente nociva de su vida. No obstante, no lo conseguía porque sus vínculos eran mayores para ella que el daño que le producían. Si, eso es lo que sucede cuando el enemigo está en tu bando. Ahí es más peligroso que en el bando contrario, cuando le ves perfectamente. Cuando no sabes lo que hace, es el momento idóneo para clavarte un puñal por la espalda. 

Que te digan que no vas a conseguir algo, frustra, pero cuando esa negativa viene de un ser querido es la gota que colma el vaso. Te empiezas a replantar tus propias convicciones, de las que no habías dudado nunca. Te duele, y mucho. Te mata la ilusión, y seamos realistas, vivimos de ilusiones. Entonces, se puede decir que te quita un trocito de tu vida. ¿Y qué haces? Como la protagonista, no puedes separarte de esa persona. Y tu cabeza empieza a funcionar, y sigues sin saber que hacer, y te desesperas, y y y y... 

En fin, que como diría Rulo: "sigo con mis defectos tranqui por mi camino, críticas con veneno, resbalan en mis oídos". 


viernes, 18 de abril de 2014

Contradicción

¿Sabéis de esos momentos en los que no sabes sí explotar y desaparecer o revelarte contra el mundo? En una milésima de segundo decides, pero esa milésima puede parecerte una eternidad. Tú eres quien decide. O quizá no. Quizá no sabes ni siquiera quien eres en ese momento. 

Entonces, ¿quién es? Es nuestro interior, pero en ese momento no lo controlamos. Estamos desposeídos de nuestro propio yo, como decía Marx. Si que estamos alienados en ese momento. Pero no por la economía o la religión, sino por nuestros instintos. 

Somos animales racionales, y aquí es donde aflora nuestra parte animal, la racional desaparece. Donde el descontrol se apodera de nosotros como el virus parasita la célula. 

Entonces, ¿somos realmente dueños de nosotros mismos?

Cuando la culpa puede más que el placer

Buenos días a todos! 

Ante todo, espero que estéis disfrutando del descanso, muy merecido en algunos casos. 

Yo estoy rodeada de vocecitas que se meten en mi cabeza y me dicen: descansa. Y no, no es que me esté volviendo loca, aunque tampoco lo descarto del todo. Es la gente de mi alrededor "obligándome" a descansar. Sin embargo, no quiero. Les he hecho caso un día, pero ¿no conocen ese sentimiento de culpabilidad que tienes cuando sabes que no has hecho todo lo que podías? Si, vale, tengo que vaciar la cabeza, pero, ¿cómo arranco otra vez toda la maquinaria? Me esta entrenado la pereza, y eso me agobia más que todo lo que tengo que hacer. 

Por otro lado, claro que estoy disfrutando de mi segundo día de vacaciones. Buen tiempo, fútbol, libros, moda... Obviamente esto me gusta, ¿quién no agradece un descanso después de un largo trimestre? 

Si, muy bonito todo. Pero el sentimiento de culpabilidad sigue acechandome. Debería organizarme y así no tener tantos pesares. 

Hoy la entrada es cortita porque he de hacer cosas para no sentirme culpable pero también descansar, para tener contento a mi entorno. 

Disfrutad de estos días, y recordad: la hormiguita esa que tanto me gusta quizá baja su ritmo, pero no se detiene nunca. 

miércoles, 16 de abril de 2014

Keep the faith

Buenas tardes/noches. 

Los que sois fans de Bon Jovi, os habréis emocionado un poco con el título. Los que sepáis un mínimo de inglés, lo habréis entendido. Pero este mensaje va para los que tenéis que luchar día tras día, por algo que cada día se os presenta más difícil. 

Cuando empiezas un camino, siempre parece largo, en ocasiones, con muchas oportunidades. Sin embargo, a medida que lo recorres, te vas encontrando más obstáculos y más inamovibles. 

Esto es lo que me ha pasado a mi. Tengo dos obstáculos que pueden conmigo, y en un caso, sólo una oportunidad de quitarlo, de superarlo. Me siento como en un callejón sin salida, porque trabajo, pero no recibo la recompensa merecida. No es recíproco el trabajo con la recompensa. 

Dicen que no hay nada perfecto, y eso es lo que me ha pasado. Un brillante expediente, muy necesario en mi gran lucha, emborronado por dos tachones, los cuales no borra el corrector. Esos borrones cada vez son más grandes y tengo menos corrector. Pero no dudéis ni un momento de que por mí no va a ser. Quien da todo lo que tiene, no está en deuda. Y eso haré. Sin embargo, soy de las que piensa que tarde o temprano, la vida si es justa. En el momento, quizá no, pero todos nos vamos de este mundo habiendo pagado nuestras deudas y habiendo cobrado lo que nos pertenecía. 

Por eso, seguiré, y como cantaría Jon Bon Jovi con su sensual voz: "You gotta keep the faith". Y así será, porque como dice el refranero español (sí, tengo que ponerlo): "Todo esfuerzo tiene su recompensa". 

Y así me despido, porque para empezar la lucha hay que reponer fuerzas y descansar, cosa que se me da mal, lo reconozco. 

sábado, 12 de abril de 2014

Pánico al sacrificio, nuestro pan de cada día

Buenas noches a todos. 

Hoy ha sido otra jornada maratoniana de estudio. Doce horas con pequeños descansos, pero doce horas. Sus consecuencias: mis párpados se atraen como los polos opuestos de un imán; sí, me muero de sueño. 

En esos ratos de descanso, me relajaba con el gran Loquillo y sus grandes éxitos. No se por qué, pero me transmite una paz increíble. ¡Gracias Loco! Mientras mis oídos se deleitaban con semejantes obras de arte, reflexionaba sobre lo poco que la gente se sacrifica hoy en día, y lo poco que se aprecia. En esos ratos también aprovechaba para revisar mis redes sociales y enterarme de lo que sucede en el mundo. Entre noticia y noticia encontraba fotos y comentarios de anoche. Sí, mientras muchos "disfrutaban" de una juerga, en algunos casos, vergonzosa, yo dormía y descansaba para estudiar al día siguiente. Y no es la primera vez que lo veo. 

Sin embargo, luego pienso, ¿y qué será de ellos en un futuro? Las cosas no caen del cielo, ya lo dice el refrán: "quien algo quiere, algo le cuesta" (creo que un día haré un post sobre mi predilección por el refranero español). ¿Ellos no quieren nada? No creo que sea eso. Simplemente, se encuentran en una situación muy cómoda y la aprovechan sin preocuparse de lo que pasará después. Ellos lo llaman "vivir la vida". Lo siento, pero prefiero llamarlo "caradura". 

Esos mismos son los que se ríen de la persona que se sacrifica, que prefiere salir de la zona de confort y llegar a ser alguien de provecho, no otro mas en la ya inmensa cola del paro. Esos que no se comprometen con nada ni con nadie. Uno de sus pasatiempos es reírse de quién se sacrifica, llamadole friki. Pues escucha, ese friki va a ser quien con sus impuestos, te pagará la prestación por desempleo en un futuro. ¿No lo crees? Pues tiene mucha lógica. Esa persona, que habrá hecho una carrera universitaria en muchos casos, tendrá trabajo y como buen ciudadano pagará.

Siempre me han inculcado que el sacrificio es una de las mejores virtudes, y yo lo tengo bien arraigado, porque lo tengo a mi alrededor. Me centro en el ámbito del estudio porque es lo más cercano a mi, pero hay muchos más tipos de sacrificio, que también escasean, por desgracia. 

Señoras y señores, puedo decirlo más alto, pero no más claro: ESTOY MUY ORGULLOSA DE SER LA FRIKI QUE ESTUDIA.  Si, yo me sacrifico por lo que quiero, yo lucho, yo salgo de la zona de confort. 

Hoy me despido con una frase de Rulo, que dice eso de: "Me importan los de verdad, los que comparten mis días". 


viernes, 11 de abril de 2014

A tres días del campamento base

Buenas tardes-noches.

Hoy ha sido un día muy duro y largo, y eso me ha pasado factura. No puedo con la vida. Por sí esto no fuese suficiente, mañana hay que seguir. Esto es una carrera de fondo, y lo importante es llegar y llegar bien. No dejar de luchar ni un momento. Parar cuando sea necesario, pero sólo para coger más impulso. Lo que cuenta es llegar a la cima. 

De momento, estoy a nada de llegar al campamento base, a nada de mi más que merecido descansito, antes de que comience la verdadera ascensión, esos dos meses de la más cruda escalada. 

Hoy, entre examen y examen, tema y tema, iba reflexionando acerca de lo importante que es el trabajo diario y la constancia. Una persona "hormiguita" es capaz de lo que se proponga, porque la constancia y el trabajo son sus principios. Eso no hay quién pueda con ello, nadie derribará al trabajador incansable, pero si al que quiere acabar las cosas antes de empezarlas. Ya lo dice el refranero español, ese al que siempre acudo. ¡No hay nada como la sabiduría popular! Y ese refrán dice: "grano a grano se hace una montaña". Esto es totalmente cierto. Una montaña no se levanta de un día para otro, lleva mucho esfuerzo y sacrificio prolongado en el tiempo. 

Perseguir un sueño es, como he dicho antes, ser una hormiguita. Si todos los días te esfuerzas en conseguir eso, y no te desanimas a pesar de las caídas, llegarás muy lejos. Y ese sueño se te quedará pequeño, porque tu eres un luchador, y aspirarás a más. Así, llegarás a ser alguien grande, alguien a quien nada ni nadie le quitarán sus ganas de vivir y crecer. Porque no hay mucha gente como tú. Y estas líneas te lo recuerdan, igual que me lo dicen a mi habitualmente, y gusta escucharlo. Ver que la gente que tienes a tu alrededor te apoya y te recuerda que sí no te sale no va a ser por ti, es una de las cosas más grandes que hay. Recuerda, SI PUSISTE TODO DE TU PARTE PARA CONSEGUIR ALGO Y NO LO CONSEGUISTE, FUE PORQUE NO ERA PARA TI. En ese caso, busca otra cosa por la que ilusionarte, porque al fin y al cabo, los seres humanos somos animales que vivimos de ilusiones y de las pequeñas alegrías diarias. 

Con todo esto, no me refiero a cosas grandes, a imposibles. Más bien a cosas pequeñas, a los sueños que puedes tener tú o yo. Mi mayor sueño ahora mismo es estudiar Medicina. Es un sueño grande dentro de la vida estudiantil, pero ojalá sea una pequeña parte de mi proyecto de vida. Me esta suponiendo un gran esfuerzo, obviamente, pero prefiero sacrificar unos pocos años a cambio de una vida de felicidades, de 40 años dedicándome a lo que quiero, lo que me gusta y lo que me llena. 

Desde aquí, deciros que escuchéis los consejos de vuestro alrededor, de esas personas que os quieren. Ignorad los de quienes os digan que no podéis, porque ellos no conocen el poder de las "hormiguitas", porque probablemente no lo son. Otra gente estará deseando que no lo consigáis, pero no os lo dirán directamente, si no que sus hechos os lo demostrarán. ¿Por qué alegrarse del mal ajeno, que por sí fuera poco, no te beneficia? Nunca lo entenderé, pero por desgracia, eso existe y abunda. 

Necesitaba este ratito con vosotros, pero ya os dejo, que me dispongo a desconectar mi cerebro hasta que mañana vuelva a la escalada, a recorrer kilómetros a una marcha lenta, pero sin detenerme un momento. 

Como dijo un grande como es Steve Jobs, al que admiro mucho, y no solo por sus magníficas creaciones: "tu tiempo es limitado (...) no dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición. Ellos saben de algún modo en qué quieres convertirte realmente. Todo lo demás es secundario". Quien hubiese podido graduarse en Standford en 2005. 





jueves, 10 de abril de 2014

Agujero negro

¡Hola! 

Os preguntaréis, ¿cómo tú por aquí? 
He decidido volver por el impulso de un amigo. Gracias Alfonso :)
Me va bien, la verdad. No me quejo de mis notas, pero si del esfuerzo que requieren. Ya lo dice el sabio refranero español: "quien algo quiere, algo le cuesta". Pero esto cuesta demasiado. 

Me encuentro aquí, escribiendo estas líneas en un ratito de descanso. Estoy en plenos exámenes, y mi agotamiento aumenta exponencialmente a medida que me doy cuenta que me queda más por estudiar. Siento que mi vida es una espiral de trabajo, de la que no saldré hasta dentro de dos meses. Si, es poco, pero muy duro. Y los kilómetros ya recorridos pesan, te cansan. 

Todo el mundo dice que este curso es más duro que primero de carrera y que está mal estructurado. Sin embargo, ¿por qué no lo cambian? Cuando quieres algo, luchas por ello, ¿por qué no hacer lo mismo con el sistema? Somos animales de costumbres, esta claro, pero también somos seres racionales. Que se note, señores políticos, que se note. 

Para colmo, en este día de tormenta, estoy sola en casa, al igual que estos meses pasados. La soledad es buena para pensar y reflexionar, y todos debemos estar solos de vez en cuando y valorar nuestra vida. Sin embargo, estoy en proceso de Robinson Crusoe. Todavía no he comenzado a hablarle a un balón, pero no creo que tarde mucho. 

Me dispongo a seguir con el estudio. Por lo menos necesito tener la conciencia tranquila y saber que si no consigo lo que quiero no será porque no he hecho todo lo que estaba en mi mano, sino porque no era mi destino. 

Espero escribir más regularmente, como vía de escape y de relajación. Al ritmo de Loquillo me despido.


"Cuando fuimos los mejores dejamos de ser nosotros, lo peor que llevas dentro se refugia en tu mirada".