Hoy ha sido un día muy duro y largo, y eso me ha pasado factura. No puedo con la vida. Por sí esto no fuese suficiente, mañana hay que seguir. Esto es una carrera de fondo, y lo importante es llegar y llegar bien. No dejar de luchar ni un momento. Parar cuando sea necesario, pero sólo para coger más impulso. Lo que cuenta es llegar a la cima.
De momento, estoy a nada de llegar al campamento base, a nada de mi más que merecido descansito, antes de que comience la verdadera ascensión, esos dos meses de la más cruda escalada.
Hoy, entre examen y examen, tema y tema, iba reflexionando acerca de lo importante que es el trabajo diario y la constancia. Una persona "hormiguita" es capaz de lo que se proponga, porque la constancia y el trabajo son sus principios. Eso no hay quién pueda con ello, nadie derribará al trabajador incansable, pero si al que quiere acabar las cosas antes de empezarlas. Ya lo dice el refranero español, ese al que siempre acudo. ¡No hay nada como la sabiduría popular! Y ese refrán dice: "grano a grano se hace una montaña". Esto es totalmente cierto. Una montaña no se levanta de un día para otro, lleva mucho esfuerzo y sacrificio prolongado en el tiempo.
Perseguir un sueño es, como he dicho antes, ser una hormiguita. Si todos los días te esfuerzas en conseguir eso, y no te desanimas a pesar de las caídas, llegarás muy lejos. Y ese sueño se te quedará pequeño, porque tu eres un luchador, y aspirarás a más. Así, llegarás a ser alguien grande, alguien a quien nada ni nadie le quitarán sus ganas de vivir y crecer. Porque no hay mucha gente como tú. Y estas líneas te lo recuerdan, igual que me lo dicen a mi habitualmente, y gusta escucharlo. Ver que la gente que tienes a tu alrededor te apoya y te recuerda que sí no te sale no va a ser por ti, es una de las cosas más grandes que hay. Recuerda, SI PUSISTE TODO DE TU PARTE PARA CONSEGUIR ALGO Y NO LO CONSEGUISTE, FUE PORQUE NO ERA PARA TI. En ese caso, busca otra cosa por la que ilusionarte, porque al fin y al cabo, los seres humanos somos animales que vivimos de ilusiones y de las pequeñas alegrías diarias.
Con todo esto, no me refiero a cosas grandes, a imposibles. Más bien a cosas pequeñas, a los sueños que puedes tener tú o yo. Mi mayor sueño ahora mismo es estudiar Medicina. Es un sueño grande dentro de la vida estudiantil, pero ojalá sea una pequeña parte de mi proyecto de vida. Me esta suponiendo un gran esfuerzo, obviamente, pero prefiero sacrificar unos pocos años a cambio de una vida de felicidades, de 40 años dedicándome a lo que quiero, lo que me gusta y lo que me llena.
Desde aquí, deciros que escuchéis los consejos de vuestro alrededor, de esas personas que os quieren. Ignorad los de quienes os digan que no podéis, porque ellos no conocen el poder de las "hormiguitas", porque probablemente no lo son. Otra gente estará deseando que no lo consigáis, pero no os lo dirán directamente, si no que sus hechos os lo demostrarán. ¿Por qué alegrarse del mal ajeno, que por sí fuera poco, no te beneficia? Nunca lo entenderé, pero por desgracia, eso existe y abunda.
Necesitaba este ratito con vosotros, pero ya os dejo, que me dispongo a desconectar mi cerebro hasta que mañana vuelva a la escalada, a recorrer kilómetros a una marcha lenta, pero sin detenerme un momento.
Como dijo un grande como es Steve Jobs, al que admiro mucho, y no solo por sus magníficas creaciones: "tu tiempo es limitado (...) no dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición. Ellos saben de algún modo en qué quieres convertirte realmente. Todo lo demás es secundario". Quien hubiese podido graduarse en Standford en 2005.
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