Ante todo, espero que estéis disfrutando del descanso, muy merecido en algunos casos.
Yo estoy rodeada de vocecitas que se meten en mi cabeza y me dicen: descansa. Y no, no es que me esté volviendo loca, aunque tampoco lo descarto del todo. Es la gente de mi alrededor "obligándome" a descansar. Sin embargo, no quiero. Les he hecho caso un día, pero ¿no conocen ese sentimiento de culpabilidad que tienes cuando sabes que no has hecho todo lo que podías? Si, vale, tengo que vaciar la cabeza, pero, ¿cómo arranco otra vez toda la maquinaria? Me esta entrenado la pereza, y eso me agobia más que todo lo que tengo que hacer.
Por otro lado, claro que estoy disfrutando de mi segundo día de vacaciones. Buen tiempo, fútbol, libros, moda... Obviamente esto me gusta, ¿quién no agradece un descanso después de un largo trimestre?
Si, muy bonito todo. Pero el sentimiento de culpabilidad sigue acechandome. Debería organizarme y así no tener tantos pesares.
Hoy la entrada es cortita porque he de hacer cosas para no sentirme culpable pero también descansar, para tener contento a mi entorno.
Disfrutad de estos días, y recordad: la hormiguita esa que tanto me gusta quizá baja su ritmo, pero no se detiene nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario