Todos queremos hacer lo que nos apasiona. Nadie duda de ello, es lo que en ciencia se conocería como verdad universal. Disfrutamos haciéndolo. Eso nos llena, nos satisface. Nos hace un poquito más felices.
Apliquemos esto a un plano académico o profesional. Se supone que eliges lo que quieres, lo que te gusta. Sin embargo, no siempre es así. No es inusual encontrarte a alguien que odia su trabajo, y lo demuestra de cara al público. Todos tenemos en mente a ese funcionario público que nos contesta con monosílabos y ha olvidado por completo cualquier forma de simpatía.
Pero volvamos a lo primero. Sabéis que en este blog os hablo de mi vida, y afortunadamente, puedo decir que yo pertenezco a ese grupo de los que hacen lo que quieren. Está siendo muy duro y eso que solo ha pasado un mes, y quedan otros tres muy duros hasta la primera prueba de fuego. No obstante, me siento "afortunada" de poder hacer lo que quiero. Lo pongo entrecomillado porque mucha gente no puede hacerlo por dinero u otros motivos. A pesar de eso, no ha sido casualidad ni fortuna. No me han regalado nada, todo ha sido a base de sangre, sudor y lágrimas.
A pesar de todo, me siento feliz con lo que hago. Las clases teóricas no se asemejan a una fiesta, pero son realmente interesantes. Si logras concentrarte, puedes llegar a ser consciente de lo alucinante que es el ser humano en dos facetas: cómo es y cómo se investiga. Es alucinante la perfecta maquinaria del cuerpo humano, a pesar de las patologías. Por otro lado, hemos sido capaz de crear instrumentos y técnicas con tanta precisión y potencia que son capaces de ver hasta la más mínima pieza del cuerpo.
Las clases prácticas ya llegan a la cima de la pasión por tu carrera. A pesar de que hay alguna asignatura que no encaja mucho, las dos horas de prácticas, pasan volando. Desde calibrar un termómetro que sirva para la UCI hasta ver neuronas al microscopio.
También es alucinante el alboroto que son capaces de crear 20 o 40 jóvenes de 18 años, descubriendo cada día cosas nuevas sobre su futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario